¿Dónde está el novio ruso?

Pareja de jóvenes blanco y negro

El misterioso caso de la desaparición de una palabra muy importante

Hace cosa de un mes estuve traduciendo una lista de palabras destinada a ser incorporada en una aplicación de aprendizaje de idiomas cuando me encontré con la palabra «novio». ¿Cuál es el problema? Es una palabra tan cotidiana y tan importante, sin embargo no resultaba fácil elegir un vocablo adecuado para traducirla al ruso.

En español el «novio» es versátil y universal: sirve tanto para un chaval de 17 años, como para un hombre de 60, tanto para el primer novio, como para uno con que llevamos un par de décadas. Lo usamos para denominar al hombre el día de su boda o a uno que no quiere ni hablar del matrimonio.

En ruso ocurre totalmente lo contrario. Al buscar una palabra que denominase un novio cualquiera sin más me encontré con varias palabras y expresiones que podría usar, pero ninguna se ajustaba por completo al concepto «novio». Cada una de ellas tiene sus connotaciones y matices y ninguna abarca toda la variedad de novios del mundo.

Hace unos años mi abuela, que siempre se ha preocupado por mi vida sentimental, me preguntaba a menudo si tenía un novio empleando la palabra «жених» /zheníj/ que alude a un hombre que tiene intención de contraer matrimonio. Suena algo anticuada en un mundo donde la conexión entre tener un novio y casarse es cada vez menos obvia. A veces también recurría a la palabra «друг» /druk/, o «amigo», que crea bastante confusión, ya que no todos los amigos son amigovios.

Por otro lado, disponemos de unas opciones literarias como «любимый» /liubimyi/ (querido), que suena demasiado íntimo para un uso amplio, o «возлюбленный» /vozliublennyi/ (amado), que me hace pensar en las novelas románticas del siglo XIX. La expresión «спутник жизни» /spútnik zhizni/ (compañero de vida) que se puede encontrar a veces en las revistas y sitios web «femeninos», por llamarlos de alguna manera, usada en la vida cotidiana suena pomposa y muchas veces va unida a una buena dosis de ironía. «Любовник» /liubóvnik/ (amante), en cambio, no tiene por qué ser un novio, puede ser una aventura de corta duración o a espaldas de tu pareja.

Buscando una solución me fijé en el lenguaje coloquial de mi generación ya que debía tener un nombre para algo tan común como es un novio. En efecto, hay para elegir entre «парень» /páren’/ (chico) y «молодой человек» /molodoy chelavek/ (literalmente «un hombre jóven»), este último siendo la opción más neutra y la más común de todas. En realidad es tan ámplio su uso que en internet hasta se ha propagado su abreviatura «МЧ» /M-Ch/, algo a lo que no me acostumbro ya que por alguna razón mi mente la conecta con otra abreviatura bastante parecida: «МЧС» /M-Ch-S/, que son las siglas del Ministerio de Emergencias. Cuando llegué a este punto pensé en que había logrado la victoria, claro, eso si no tenía en cuenta a las parejas mayores de 50 años que — ¡para mi desesperación! — no están casadas. Por desgracia para lingüistas y traductores, cualquier novio, llegado a una cierta edad, no se puede llamar fácilmente «un hombre joven».

Este descubrimiento me alteró. ¿Qué me queda entonces? «Сожитель» /sozhítel/ (concubinario), una palabra desagradable con la que me vienen a la memoria las líneas de una crónica criminal del tipo «…acuchillada por su concubinario que estaba bajo los efectos de…»). Con ella me imagino a un tipo de una edad indefinida demacrado por la mala vida y oliendo a vodka, ¡brrr!

Finalmente recordé otra palabra más. Esta parecía reunir todos los requisitos necesarios: no indica la edad, no tiene que ver con boda, no se confunde con otro tipo de relación, no tiene connotación negativa, no suena demasiado formal ni poético, ¿lo he logrado? Solo tiene un «pero»: es la palabra «бойфренд» /boifrend/ (sí, «boyfriend» en cirílico y pronunciado a lo ruso). ¡Será posible que un anglicismo sea el vocablo más acertado! No me gusta nada que sea un calco, no me gusta que no sea de uso muy común, no me gusta que sea una palabra que mi madre probablemente nunca usaría… ¡No me gusta! No obstante, ocupa un espacio que de otra manera quedaría vacío.

¿Por qué el novio ruso no tiene nombre?

Todo ello me hace preguntarme ¿por qué el novio ruso no tiene nombre? Por lo menos no un nombre común, universal, como lo tienen novios en otros idiomas como en inglés o en español. Supongo que es un reflejo de la sociedad. En ruso ser novios y tener novios es cosa de jóvenes. Debe de ser que la gente adulta tiene maridos y mujeres, no novios. Aunque la realidad está cambiando y hoy en día hay novios de todas las edades, el lenguaje todavía no se ha adaptado a este cambio.

Curiosamente me encontré con esta cuestión unas semanas después leyendo el libro de Maksim Krongaus «Ruso a borde de un ataque de nervios» (Максим Кронгауз «Русский язык на грани нервного срыва»). Él autor reflexiona sobre el mismo problema planteándolo desde el punto de vista de la pérdida de importancia que sufren las relaciones familiares. Llega a la conclusión que la laguna existente es testigo del proceso de cambio por el que está pasando la institución familiar tradicional. Como una de las soluciones contempla la posibilidad de que el concepto de matrimonio se debilite tanto que las palabras «marido» y «mujer» empiecen a emplearse incluso para las personas que no están casadas sino son pareja de hecho o novios de larga duración, algo que en España ya está empezando a ocurrir.

 

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